Como cierre de una nueva edición de la Bienal Internacional de Esculturas, vivimos una jornada que nos llenó de emoción, creatividad y compromiso colectivo.
Junto al reconocido artista plástico Luciano Acosta, niños y familias fueron protagonistas de una intervención artística participativa, dando vida al Símbolo Universal de Accesibilidad a través de la pintura y el trabajo compartido.
Cada trazo representó un mensaje de igualdad, respeto y oportunidades para todas las personas, demostrando que el arte es una poderosa herramienta para sensibilizar, incluir y transformar realidades.
Agradecemos profundamente a todas las familias que se sumaron con entusiasmo y al artista Luciano Acosta por acompañar esta propuesta que dejará una huella permanente como símbolo de una comunidad que elige la inclusión.